¿Cómo podés decir que no te escribo?
¿Quién creés que acomoda las estrellas, que te pinta un crepúsculo con sauces, que te besa en el vino? ¿Cómo podés decir que no te escribo si mis cartas son todas tus miradas, si las llevás con vos, si son ese temblor, esa nostalgia, esas súbitas ganas de reír?
Escuchá, mi amor, en el silencio de tu corazón, las palabras que digo cada vez que te beso. Leé, mi amor, en la tibieza de tu piel, las palabras que escribo cada vez que te toco…
Porque desde que apareció la primera estrella, todos los días, amor, te amo.
Marta Schwarz