Un poema a Juana Moro

Nació en la tierra jujeña,

como una flor natural.

La llamaron Juana Moro

pensando en la libertad.

 

Pronto conoció el coraje

y el amor fue su caudal.

Nunca reparó en peligros

se aprestó para luchar.

 

Supo tener encanto

donosa, astuta y audaz.

En la provincia de Salta

fue una mujer singular.

 

En la Batalla de Salta

hizo de bando cambiar

al propio Marqués de Yavi

y a sus huestes retirar.

 

No había forma de atraparla.

Su carácter montaraz

de inteligencia indócil a Güemes supo informar.

 

Se anticipaba a los godos

se disfrazaba al andar

no le temía a las balas

ni a que la puedan matar.

 

Y cuando fue capturada

la hicieron emparedar

sin luz, agua ni sustento

ella se supo escapar.

 

Indómita al enemigo

el ánimo le hizo postrar.

Su alma firme y generosa

nadie la pudo quebrar.

 

Es su leyenda la gloria

de una amazona sin par.

Venció todas las batallas

sin perder su dignidad.

 

Cuando al final de sus días

la Patria la quiso honrar

a Juana Moro de López

nadie la pudo igualar.

Abel Cornejo