Anoche lo nombramos
y hoy aparecerá.
Ahora que no viene
recorrerán su sombra las ciudades
y pasará apurado, trabajando a destajo,
pero con tiempo aún
para darnos un vino y sus noticias.
Tal vez nos cuente un cuento de Moyano.
– Le volaron la casa. –
Que Víctor Hugo Cúneo tiene un libro muy bello.
– A balazos destrozaron su cuerpo –
Que Spilimbergo volverá en el otoño.
-Lo tiraron a un pozo –
Que editó una plaqueta con su muerte
y que su mujer lo arropó con las flores
que él le regalaba avergonzado.
Anoche lo nombramos
y hoy volverá este Alberto,
ahora desde un pozo,
con su barro injuriado
y un hermoso poema sobre sus ojos claros.