El antigal otra vez

Por ARIEL PETROCELLI (*) En tus viejos brazos se quedó el ayer, rescoldo del alma arisca que se fue. El tiempo en tus manos solas, quedó tendido sobre la luz, sangre reseca en la mañana llorando siglos a la voz del Sol. El grito inca, estremeció el dolor. Y se detiene el instante de tres […]