Nació en la tierra jujeña,
como una flor natural.
La llamaron Juana Moro
pensando en la libertad.
Pronto conoció el coraje
y el amor fue su caudal.
Nunca reparó en peligros
se aprestó para luchar.
Supo tener encanto
donosa, astuta y audaz.
En la provincia de Salta
fue una mujer singular.
En la Batalla de Salta
hizo de bando cambiar
al propio Marqués de Yavi
y a sus huestes retirar.
No había forma de atraparla.
Su carácter montaraz
de inteligencia indócil a Güemes supo informar.
Se anticipaba a los godos
se disfrazaba al andar
no le temía a las balas
ni a que la puedan matar.
Y cuando fue capturada
la hicieron emparedar
sin luz, agua ni sustento
ella se supo escapar.
Indómita al enemigo
el ánimo le hizo postrar.
Su alma firme y generosa
nadie la pudo quebrar.
Es su leyenda la gloria
de una amazona sin par.
Venció todas las batallas
sin perder su dignidad.